Qigong de la Mujer

QigongMujer

Hacia la Mujer de cuerpo saludable,
que equilibra sus ciclos emocionales
c
on un espíritu receptivo y positivo,
viviendo plenamente
la naturaleza del Principio Femenino
en su vida cotidiana

Este trabajo representa una inmersión en el mundo femenino, constituye una práctica orientada a obtener buena salud, bienestar y longevidad, siguiendo las características fisiológicas y energéticas de la mujer. El Qigong para la mujer fue creado por Liu Yuefei siguiendo los principios de la Medicina Tradicional China para acompañar el desarrollo físico, energético y espiritual de la mujer en todas las edades y equilibrar los desarreglos propios de su naturaleza.

A nivel fisiológico los ejercicios de Chikung de la mujer ayudan a regular todos nuestros sistemas corporales, incidiendo especialmente en el sistema endocrino, nervioso y reproductor. La mayoría de los problemas ginecológicos provienen de una desarmonía de los meridianos Ren Mai y Chong Mai, bloqueos en el qi de hígado, estasis sanguíneo, etc.

El Chikung de la mujer ayuda a limpiar y estimular el útero, desbloquear la energía en todo el cuerpo, nutrir el qi y la sangre, y eliminar las toxinas de la sangre y su estasis. Con su trabajo sobre la columna vertebral, ayuda a flexibilizarla y mantenerla en un buen estado de salud, facilita el riego cerebral y refuerza el jing o energía vital primordial. También posee un efecto muy positivo sobre el sistema respiratorio y cardiovascular.

Las mujeres nos hallamos muy ligadas al mundo emocional, y esta práctica facilita con rapidez la calma emocional, encontrando un punto tranquilo desde donde gestionar lo que nos ocurre. Los ejercicios ayudan a drenar las emociones negativas y dejar brotar un espíritu positivo y feliz.

La nutrición y armonía de los órganos internos hace aumentar nuestro nivel de energía y vitalidad. También nutre nuestra sangre, con la que estamos muy ligadas. Si existe alguna enfermedad ayuda a drenarla, favoreciendo un estado emocional tranquilo y sereno que facilita la sanación.

A nivel espiritual supone un trabajo de consciencia, contacto con el Ser y alquimia interna, desarrollando el centro de generación de la sangre y la energía, fortaleciendo y abriendo nuestro campo energético y aumentando nuestra sensibilidad y capacidad de amor y fusión.

El lema de la práctica femenina es: redondez, suavidad, flexibilidad y belleza. Realizamos los ejercicios desde la relajación sin realizar fuerza ni utilizar la dureza, pues ambas cualidades pertenecen al yang, y en este caso abordamos el yang desde el cultivo del yin.

Esta práctica invita al recogimiento. Para ello creamos un espacio protegido que utilizamos para vincularnos con la propia energía, la de la naturaleza y el grupo, tomando contacto con nuestro espacio interior.

ETAPAS DEL TRABAJO:

  • Apertura y limpieza del cuerpo físico y energético. Automasajes.
  • Apertura de Daimai y trabajo pélvico.
  • Preparación para el trabajo fisiológico y energético de la columna vertebral.
  • Práctica energética sobre la espina dorsal.

En el nivel I:

Trabajaremos automasajes y visualizaciones para habitar nuestro cuerpo practicando una serie de masajes que siguen el trayecto de Ren Mai y actúan sobre los órganos internos y el sistema endocrino. Este meridiano reúne las energías yin del cuerpo y nosotras, por nuestra naturaleza femenina, nos relacionamos más vivamente con él.

En el nivel II:

Añadiremos el trabajo interno de los automasajes y comenzaremos a activar el meridiano Dai Mai y la columna vertebral.

En el nivel III:

El enfoque es el trabajo con la columna vertebral desde lo físico hasta su desarrollo energético. Trabajamos sobre las vértebras y la kundalini.

Para pasar de un nivel a otro es necesario practicar con constancia y responsabilidad e ir resolviendo gradualmente los bloqueos que podamos tener.

Visita la agenda para informarte sobre las fechas, ciudades y paises donde se realiza este trabajo. Si quieres organizar estos talleres en tu centro, por favor, contacta conmigo.

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