FLUJO DE VIDA/MUERTE

La vida salvaje sabe de la muerte y la lleva a la vida como una aliada en si. Esa vida-muerte es despierta. Por eso amo la belleza salvaje que llena de vibración mi trabajo en los actos simples.

No hay dos altares iguales. No hay dos grupos iguales, ni estamos igual en el mismo grupo. El aliento creador cambia constantemente en su expresión y es mágico, maravilloso.

Los artistas lo sabemos.
Los danzantes lo sabemos.
Los chamanes lo sabemos.
Vivimos entregados al flujo de la información en cada momento.

Sabemos que ese flujo de la conciencia es vida. Sabemos que nos rompe los esquemas y nos ofrece la apertura de territorios nuevos.

Sabemos que la vida nos sorprende siempre. Sabemos que cada vez, en cada gesto y acto, comenzamos a crear en un lienzo en blanco, desconocido. Que comenzamos una y otra vez de nuevo. Que el movimiento es sanador, apasionante. Es divertido y a veces desafiante, como lo es la Vida.

Hablamos de la Mujer Salvaje. Hablamos de lo Salvaje. Hablamos, hablamos y hablamos… pero ¿lo encarnamos? Sabemos que al encarnarlo morimos, y con la muerte cerca sabemos que no sabemos.

La vida salvaje sabe de la muerte y la lleva a la vida como una aliada en si. Esa vida-muerte es despierta. Por eso amo la belleza salvaje que llena de vibración mi trabajo en los actos simples.

Os amo a todas, mujeres valientes que acudís a mis convocatorias. Que os atrevéis a ser la continuidad del Viento Ancestral y a manifestar la magia del amor y el respeto por la vida ahi donde lleváis la Vida como iniciadas. Sois revolucionarias y grandiosas al encarnar la belleza en su más pura simplicidad y fuerza.

Gracias de corazón a las innumerables y valiosas mujeres que habéis acudido a mis talleres, danzas, formaciones, ceremonias y consultas personales… en especial a todas las que os habéis entregado en cuerpo y alma a la Danza.

Me da alas ver vuestras transformaciones profundas, reales, hacia una vida alineada con vuestra alma, hacia el bienestar del cuerpo y el corazón, hacia la alianza infinita con el poder de la conciencia que nos habita.

En este trabajo de conciencia y servicio a la Madre Tierra no más hace falta entregarse al Ser. Como la naturaleza es. Y seguir nuestra verdad con simpleza y autenticidad, como nos enseñan los niños y nos recuerdan los ancianos.

Cerrando la maravillosa temporada desde el Corazón Celta, en brazos de Merlín, os deseo un felíz Solsticio y fin de año gregoriano…

Se vienen cambios que os anunciaré muy pronto para el 2019, donde continúo mi Danza por el mundo y estrenaré una nueva web donde seguir compartiendo y conectando.

Fotografía: Stephan Vallot para Quetzal Pahtli (Teresa Rodríguez).

Subir