SOLSTICIOS: PORTALES DE VIDA, MUERTE Y RENACIMIENTO

firewoman

La feminidad empoderada
Ordena la geometría
Del Mundo.

La Puerta de los Hombres y la Puerta de los Dioses

Según algunas fuentes, los griegos llamaban La Puerta de los Hombres al solsticio de verano y La Puerta de los Dioses al de invierno. Para mí ambos son portales de alta transformación celular, que podemos aprovechar para llevar la luz de la conciencia a aquellos aspectos que necesitamos activar, ordenar o liberar con amor en nosotros y en el campo energético de la Tierra. Podemos utilizar con este propósito técnicas de danza chamánica, meditación o rituales, para los que necesitan de una matemática ceremonial. Lo primordial es buscar recursos que nos ayuden a conectar con la esencia de los elementos de la naturaleza externa y su expresión en nuestros paisajes internos.

Trabajaremos de forma segura si partimos desde el sentir de nuestro cuerpo, abriendo la disponibilidad de su fisicalidad como expresión de los alientos del Misterio. Con este modo femenino de escucha y amor en acción podemos dejar que las cosas sucedan sin juicios ni explicaciones racionales, simplemente observando y custodiando la integridad de todo el proceso. El discernimiento acompañará el proceso registrando las experiencias y destilando la esencia de lo sucedido. La consciencia Una que habita toda la vida, dejará en nuestro corazón la perla que responde a nuestras preguntas con una precisión científica.

Por otro lado, he visto personalmente cómo muchas almas eligen nacer o morir aprovechando la apertura energética de los solsticios. Se embarcan en el poder de un vehículo que les ayudará a transitar entre los mundos para regresar al Origen o enraizarse en la Madre Tierra. Algo parecido sucede también con los que nos quedamos en el mundo de los vivos, pues podemos cultivar el poder de esta apertura cósmica que sucede en la danza que la Tierra hace rodeando al Sol y en los cambios de inclinación de su eje central. La Tierra danza su feminidad sagrada y nosotras, sus hijas y Guardianas, con Ella.

El Poder Femenino, es el Poder del Origen, a donde toda vida regresa.

El campo energético femenino empoderado, tanto en mujeres como en hombres, es el que revela el origen de las geometrías cósmicas que ordenan la manifestación de la vida en nuestro planeta. El Poder Femenino, es el Poder del Origen, donde toda vida regresa y de donde parte toda expresión formal del universo. Y ese poder sólo podemos despertarlo en las entrañas mismas del amor con suavidad y escucha, meciéndonos en su danza sagrada que nos conduce hacia el sol.

En el solsticio de verano, la Puerta de los Hombres, el sol alcanza el máximo apogeo en su luz, alumbrando el mundo exterior durante más horas y entregando su medicina del alma a nuestro sistema. Es un tiempo de exteriorización y despliegue energético en el mundo, donde el Sol en plenitud alumbra el campo de nuestra consciencia y activa la luz de nuestra información celular.

En nuestro cuerpo es tiempo de desnudarse la piel y sentir los elementos dejando que nos toquen sin dañarnos y que nos lleven a una expansión sensual, danzando más allá de nuestras fronteras para fundirnos extáticamente con Todo lo que Es. El fortalecimiento del sistema es “a piel abierta”, con el corazón latiendo a plena luz.

En este tiempo dirigimos nuestra luz al mundo, a las relaciones exteriores, a disfrutar con alegría la claridad del propósito de nuestra alma que se ha nutrido durante los meses más oscuros y está lista para florecer exponiéndose plenamente a la luz solar.

El portal del solsticio de verano expresa la entrada a la plenitud del alma consciente.

En el solsticio de verano cruzamos el umbral de la plenitud luminosa para comenzar a caminar hacia la oscuridad del mundo y los reinos interiores con la antorcha del corazón encendida. Los fuegos se renuevan para que nos sostengan durante todo el transcurso del año.

En el solsticio de invierno, la Puerta de los Dioses, el umbral se cruza hacia el aumento de la luz, desde el interior hacia el exterior de la piel, desde el núcleo de la oscuridad y el vacío hacia la claridad solar. Hemos experimentado una reducción externa de la luz y nuestro sistema se ha interiorizado para nutrirse en esas sombras donde uno se ve el alma. Y ahora, tras la regeneración nuclear de nuestras células, el alma expresa su viaje iniciático en una danza espiral que la conducirá hacia la superficie.

En este portal tomamos contacto con la luz interna creciente, con la dinámica de los elementos de la naturaleza en los alientos internos. Nuestra tierra necesita ser cuidada y nutrida en profundidad, reparada, arraigada, purificada desde sus huesos hasta la piel. La piel se cubre, se protege y abriga mientras todo nuestro sistema se fortalece de puertas hacia dentro.

En el solsticio de invierno cruzamos el umbral de la plenitud de una oscuridad que nutre y expresa el vacío del que toda creación nace para comenzar a caminar hacia la luz del mundo y los reinos exteriores con la antorcha del corazón encendida. Los fuegos se alimentan para que nos sostengan durante todo el transcurso del año.

El portal del solsticio de invierno expresa la entrada a la esencia del alma consciente.

Plenilunio durante el solsticio

En esta coordenada del solsticio de verano (hemisferio norte) y del invierno (hemisferio sur) en el 2016, tenemos la influencia de la Luna Llena.

La Luna llena en una coordenada terrestre/solar como son solsticios y equinoccios, marca un momento donde la magia está plena y los velos entre los mundos son muy finos. En el hemisferio norte, tanto la luna como el sol están en lo más alto de su poder, así como la savia y la medicina de las plantas en su máximo esplendor. Es por eso que, en muchas culturas ancestrales, se acostumbra a recolectar las plantas medicinales durante el solsticio de verano o durante las lunas llenas. Así, vemos que las circunstancias son óptimas para salir en la noche del solsticio a recolectar plantas medicinales y nuestra Agua de Luna.

En el hemisferio norte es una fiesta del fuego, expresión del brillo solar, de purificación, renovación y bendición para todo el año. Es también una fiesta de fertilidad y abundancia, distinta de los fuegos celtas de Beltaine.

En México se renuevan los fuegos recogiendo las brasas de la hoguera ceremonial que se mantiene toda la noche acompañándola de danza, flor y canto. Esas brasas se reparten entre toda la comunidad para encender el fuego del hogar con ellas, así como los sahumadores y los fuegos de las hogueras ceremoniales que serán prendidos durante el año.

También es una fiesta del agua, pues solemos pasar por el fuego de la hoguera y después por el agua purificadora del mar, lagos o ríos. Ancestralmente las mujeres recogían el agua del rocío del alba como agua bendita y medicinal. Podemos recoger esa agua y replicarla como el agua diamantina para todo el año.

La luna llena abre su luz mágica para alumbrar nuestras visiones en el seno del espíritu.

En el hemisferio Sur, tenemos dos energías que actúan en sentidos complementarios. La energía solar entra en el portal de los procesos interiores alumbrando la luz del alma. La medicina del sol entra en nuestro sistema para actuar en el núcleo profundo de nuestras células, tejidos y memorias. La medicina de la luna se alza en el cielo ofreciéndonos un espejo de conciencia, el Gran Espejo Humeante, con la marea en alto, con las sombras expuestas a la claridad del reflejo lunar.

Así, mientras nuestra conciencia indaga en nuestros tejidos profundos, la luna marca un tiempo de alto movimiento emocional. Por eso es muy posible que este tiempo sea de catarsis suave, como una flor que se abre al viento cuando todas las condiciones se reúnen, o bien removedora, como actúa la tormenta en el mundo natural equilibrando los átomos de una tierra que gira sin descanso en los ciclos de su movimiento. El equilibrio y la paz pueden alumbrarse en este tiempo como resultado de una entrega total al flujo vital de la conciencia.

Que el amor se manifieste siempre en tu vida.
Que el equilibrio se alumbre en los portales del alma.
Que el cuerpo goce de sus células extáticas.
Que la danza te lleve a la cima de tu energía.
Que florezca la luz en el silencio del Ser.
Que todos los seres sean felices.
Que todos los seres encuentren la Paz.

Texto y cita: Teresa Rodríguez.

Fotografía: Tomada de internet. Ignoro autor.

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