PAHA SAPA, MONTAÑAS SAGRADAS

KheSapa

Encontrando conexiones con la Tierra
En el lugar que me habla
Playa arenosa o montaña,
Bosque colmado de árboles,
Desierto o praderas azotadas por el viento.
Te conoceré bien,
Haré que mi corazón cante
Del río y la hondonada. Jamie Sams.

“Las sagradas Montañas Negras tienen dos descripciones en la lengua lakota: Paha Sapa y Kȟe Sapa. El hombre blanco dice que Paha Sapa significa Colinas Negras. Me gustaría corregir su interpretación.

La palabra Pa-ha contiene dos significados: Pa describe a la montaña emergiendo de la tierra.  El término Paha Sapa, todo junto, ofrece una imagen descriptiva de nuestras montañas sagradas vistas a la distancia. La Ponderosa Pine te proporciona la ilusión de ser negra desde la distancia, las montañas emergiendo de la tierra. Paha Sapa.

Asi, todo lo que ves es sagrado.

Las palabras Kȟe Sapa te dan la descripción de las montañas sagradas vistas de cerca con sus blancos riscos, praderas, árboles y valles.

Así, todo lo que conoces es sagrado.

Piensa en lo profundo que es Paha Sapa.”

Texto: Rusell Means (Trabaja por el Pueblo), Lakota, Dakota, Crow.

Kȟe Sapa, la montaña negra; Paha Sapa, las montañas negras. Ambos nombres, tierra sagrada.

Paha Sapa, “recua de carne”; allí la fuente de la fortaleza corporal.

Aunque también se llamaba a dichas montañas cornisa de la pipa de la visión; allí, la fuente del poder espiritual, de la vitalidad espiritual.

Paha Sapa, montañas negras, tierra sagrada.

Colina de la Anciana; allí, la mujer wambli* cuida de los animales dotados de cascos y de alas, todas las criaturas sabedoras de que sus faldas son un lugar de reunión para los cuadrúpedos, los emplumados y el diminuto pueblo del aire.

Colina de la danzarina; allí, las mujeres lakotas, aro en mano, bailaban la virtud liberada por aquellas montañas, energía de la piedra antigua que formaba el gran corazón de la tierra, la sierra en forma de corazón que recibía el nombre de “montañas negras”.

Un camino rodeaba las montañas negras y los verdaderos lakotas saben el por qué de dicho camino -no un camino de pabellones, no una vía de viajeros, tampoco una leyenda-; allí, por el contrario, un cerco de skan, fuerza vital, lo que origina la vida, mantiene la vida; taku skanskan, algo en  movimiento, dando vueltas, protegiendo aquel gran corazón de la tribu lakota. Paha Sapa, montañas negras, tierra sagrada.

Kȟe Sapa, Paha Sapa, constantes, sosiego verdadero durante las estaciones del cambio; ¿qué grupo, pues, resistiría eternamente la necesidad de alzar un campamento de invierno a la vista de las colinas negras?”

Texto: Ruth Beebe Hill y Chunksa Yuha.

*wambli: águila, la que bate las alas.

Así, el hombre blanco no sólo se apropió en su día de este lugar sagrado para los lakotas, sino que además, entre 1927 y 1941 esculpió en él los rostros de 18 metros de altura de los presidentes estadounidenses George Wasington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln. El memorial nacional Monte Rushmore tiene 5,17 km² de extensión y conmemora el “nacimiento, el crecimiento, la conservación y el desarrollo de esta nación”. Tras arrebatarles anteriormente su territorio los lakotas habían sido confinados y aislados en reservas.

Hoy día, la nación Lakota continúa reclamando la herencia sagrada de sus antepasados, con el profundo significado que conlleva. No obstante, aún podemos aprender de la relación sagrada del hombre con los lugares de poder que quedan en la tierra y dejar que los custodien aquellos que saben ancestralmente cómo hacerlo por el bien de la tierra y todos sus habitantes.

Fotografía: el Cerro del Oso, también conocido como “Cerro del Diablo”.

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