VOCES ANCESTRALES

TR-bosque

En el corazón de las brumas
Las Voces Ancestrales cantan
mientras el bosque
nos regala su silencio.

Recién terminado el primer taller de la Danza de la Luna aquí en Bolonia, Italia, en el bosque encantado de La Porta, Terra Di Donne. Hemos explorado con nuestra danza la Luna Menguante y el movimiento Metal según la rueda medicinal china, su relación con nuestro sistema femenino y con el resto de los elementos. En esta ocasión hemos explorado los límites, la defensa instintiva ante los tóxicos de nuestro sistema, el cuerpo sensible, el descenso amoroso hacia la escucha de la Voz Ancestral de nuestro Ser.

Mediante nuestra danza exploramos la verticalidad y horizontalidad del movimiento del espíritu en el rigor, el tono y tiempo justo, la disciplina que no seca el corazón, sino que le da una forma y una dirección, ayudándole a expresar su creatividad con maestría y precisión. Practicamos la creación tribal de un espacio de discernimiento consciente libre de juicios, y la relación Fuego-Metal, que une la gentileza, alegría y amor con el equilibrio, el desapego, el soltar y soltarse.

El movimiento Metal está asociado a la dirección Oeste, al reino mineral, al color blanco, al sabor picante, a la nariz y los órganos de fonación, a los pulmones y también al intestino grueso. La energía Wei o defensiva depende asimismo de este movimiento.

Esta cualidad defensiva se expresa en un movimiento que recoge la información mediante una piel y un aura sensibles y que decide abrir o cerrar sus poros a las influencias del mundo exterior. La barrera de defensa, el Wei Qi, nos permite discernir instintivamente si las influencias que estamos recibiendo son nutritivas o tóxicas para nuestro sistema y abrirles o cerrarles el paso. Esto se extiende a todos los aspectos del ser, desde la densidad del cuerpo hasta el reino sutil del espíritu.

La apertura y el cierre son dos de los movimientos primarios pertenecientes a los aspectos femeninos, yin. Debido a nuestras heridas instintivas, las mujeres necesitamos entrenar esta capacidad de discernimiento flexible pero firme, sin perder el sentido de la compasión y de la empatía del corazón. Poner límites es todo un arte, una forja precisa donde nuestra receptividad y acción parten de un lugar neutro que sostiene y atestigua, flexible pero lo suficientemente agudo y afilado como para cortar.

Como mujeres aún necesitamos ejercitar libres de culpa la honestidad con nosotras mismas en todos los ámbitos y, especialmente, en el campo emocional, sexual y amoroso. En los círculos de mujeres continúa apareciendo la necesidad de aprender a decir NO frente a una experiencia tóxica proveniente desde cualquier ámbito social, sexual, espiritual, etc., por muy sutil que sea y a decir SI cuando verdaderamente respondemos a la voz de nuestro ser antiguo, al aprendizaje del alma orientado al crecimiento, la nutrición y la gentileza del espíritu.

La Luna Menguante nos embarca en un movimiento de retiro hacia el interior. Podemos abrir los pasos energéticos para llevar la antorcha encendida de la consciencia femenina hacia la profundidad de nuestro útero-templo desde el corazón y escuchar los susurros ancestrales de nuestra sabiduría interna.

La Luna Menguante es un tiempo de inestabilidad energética y de ajuste, que nos regala la necesidad de una escucha muy atenta, precisa y consciente, una estancia en el aquí y en el ahora que nos enciende la chispa creativa en la claridad de nuestra verdad interna. En la Luna Menguante las mujeres recibimos una invitación de nuestra alma para regresar a nuestra profundidad interna, recibiendo la enseñanza de las Voces Ancestrales que nos habitan y que nos conducen amorosamente hacia nuestra realización.

El Movimiento Metal y la Luna Menguante contienen muchas riquezas para explorar vivencialmente. Dejo escrita aquí la inspiración de la Anciana del Bosque de La Porta, un espíritu ancestral que nos asiste desde que abrimos el rezo femenino de la Danza de la Luna allá, ahora hace tres años.

Conserva el corazón caliente, compasivo y humano cuando pongas límites. Así, las fronteras del amor serán flexibles. Así, tus límites serán infranqueables para quienes se te acerquen sin respeto ni claridad, pues tu centro será una espada clavada en la Tierra, cimbreándose en el Cielo sin romperse.

Texto y fotografía: Teresa Rodríguez

Visita la agenda para informarte sobre las fechas, ciudades y paises donde se realiza este trabajo. Si quieres organizar este taller en tu centro, por favor, contacta conmigo.

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