CONSCIENCIA FEMENINA

sahumadoras

Todas como Una.
Todas, sacerdotisas del Corazón.
Todas, elevando el humo desde el Útero
hacia el misterio del Espíritu.

El Femenino Consciente bendice, renueva y transforma con su presencia y su rezo las memorias de dolor en el sistema corporal humano, pero también en los lugares que guardan memorias de sufrimiento y en la misma carne de la Tierra.

El pasado 11 de septiembre se reunieron 85 hermanas chilenas en servicio espiritual para sahumar y rezar por la paz en el Estadio Nacional, lugar donde se perpetraron torturas, violaciones y asesinatos durante la dictadura. Con su presencia, las sahumadoras buscaban liberar el dolor y la muerte en un movimiento dirigido hacia la paz y el consuelo de las almas fallecidas y las de sus familiares. Como un solo cuerpo, recorrieron serpenteando el interior y las zonas exteriores del estadio.

Ellas, con este acto, representan para mi un ejemplo de unión y consciencia en el servicio espiritual que se realiza desde la plena presencia en el Femenino Empoderado y Consciente.

Este movimiento es siembra y a la vez flor de un fuerte latido del corazón hacia la conciencia del Poder Femenino, que es la fuerza del amor y la compasión. Y me da mucho gusto ver cómo en el mundo la antorcha del amor y la consciencia femenina se enciende cada día con más fuerza.

Cuando empecé mi trabajo con las mujeres hace ya muchos años, apenas había en España información sobre la sangre y las cualidades infinitas de las mujeres como Hijas del Misterio. Muchas mujeres vivían despertares cíclicos y se veían solas, sin comprender muy bien el proceso que estaban atravesando en su iluminación. En esos momentos críticos no encontraban una resonancia en la sociedad ni en las personas cercanas. Los círculos de mujeres eran escasos y apenas había referencias de mujeres realizadas e información disponible que nos inspirase o guiase.

Hoy día, con la firme dedicación de muchas de nosotras al despertar de la conciencia integral femenina, esto ha cambiado y el Femenino está más empoderado y despierto, tanto en los hombres como en las mujeres. Las mujeres se alzan con amor y fuerza, y algunos hombres, cada día más, comienzan a entender y honrar sin temor los dones femeninos que provienen del misterio y que nos enlazan a todos íntimamente con la vida.

Por eso os honro, hermanas, como a otras mujeres que hacen su servicio consciente de otras formas y con el mismo espíritu de amor, unión y entrega. Desde Feminidad Radiante, que gira en su rueda llevando el rezo femenino por el equilibrio allá donde se nos convoca, elevamos el humo de nuestra plegaria para que esta coordenada del Equinoccio de Otoño/Primavera según sean los hemisferios, nos recuerde el equilibrio dinámico de la Danza de la Vida, y nos abra a todos el corazón a las cualidades más altas del espíritu.

Que las mujeres continuemos sembrando la paz sosteniendo la antorcha del amor encendida. Que el rezo, el humo y los corazones se eleven en un servicio cada vez más numeroso, unidos por un mundo en equilibrio.

Que seamos portadores del amor allá donde nos conduzca el latido del corazón.

Bendiciones, queridas Almas de Amor, y felíz Equinoccio.

Que todos los seres sean felices.
Que todos los seres alcancen la Paz.
Que así sea para ti.
Que así sea para mi.
Que así sea para todos.

Texto: Teresa Rodríguez
Fotografía: Juan Pablo Lazo Ureta

Subir