ACUNAR LOS SUEÑOS

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El simple hecho de sostener una idea y de tener la paciencia de acunarla es lo que algunas mujeres llaman un lujo. La Mujer Salvaje dice que es una necesidad. La paciencia, la paz y el movimiento de balanceo renuevan las ideas. Clarissa Pinkola Estés.

Los sueños tienen sustancia.

A través de la esencia femenina, conectamos con el Sueño. Las comunidades nativas ancestrales saben que soñar es crear. Saben del camino que se inicia antes del sueño hasta que éste se hace claro y se manifiesta en la materia. Los sueños son sagrados. Contienen información valiosa para el crecimiento individual y colectivo. Soñando aprendemos el camino creativo en las múltiples dimensiones de la realidad.

Los sueños nos hablan a menudo de la verdad acerca de cómo estamos recibiendo y siguiendo el movimiento de la vida/muerte/vida, manejando la información y reaccionando frente a ella. Los sueños lúcidos nos permiten regenerar nuestro cuerpo y ser conscientes de las realidades que visitamos.

Las naciones que permanecen en contacto con las fuerzas de la naturaleza saben que el sueño es la expresión de un aliento que ya contiene en si mismo una dirección hacia su manifestación en la densidad de la materia. Ese aliento, esa sustancia, es como una flecha que se dispara y danza dirigida por la intención. El sueño se plasma en el mundo físico girando en espirales sobre su eje central hasta dar en el blanco.

Asi, soñar es un acto creativo. En sus comienzos la creación sucede en una realidad invisible aún, pero no por eso menos cierta que las realidades sólidas que tocamos a diario. Cada pensamiento, idea o boceto que aparece en la mente consciente o inconsciente pone en marcha una creación, una acción, y establece un contacto con algo.

Si tomamos consciencia de que estas construcciones cobran vida aunque no las veamos, sintamos y/o pensemos, podemos acunar con amor los sueños que queremos apoyar en nuestra vida, abrirnos a todo lo necesario para llevarlos a cabo y ocuparnos de transformar y cerrar con poder aquellas sustancias-sueño que no queremos sostener.

Puede que tú lo hayas olvidado, que dudes de esta capacidad que posee todo ser humano, pero ahora puedes tomar conciencia de ella, recordar cómo el tejido de los sueños se hace realidad y recuperar tu energía si la estás invirtiendo en mantener sueños abandonados.

Ocuparnos de los sueños.

Los sueños necesitan incubarse, vibrar, llamear y también dormir un rato. Pero si este periodo natural pasa y no los desarrollamos, pueden acabar convirtiéndose en una sustancia que obstruye el fuego creador proveniente del Origen.

En mis talleres y consultas veo con cierta frecuencia creaciones mentales estériles, que quedan orbitando en nuestra vida como lo hace la basura espacial y que afectan a nuestro sistema. Sin embargo, en el cosmos la energía se mueve y transforma por muy solidificada que esté, y podemos utilizar nuestro poder destructor para movilizar lo que se ha estancado.

Puede que pienses que lo abandonado se diluye. A veces es así y en otras ocasiones, el cuerpo de sueño sigue orbitando en tu campo energético, ya seas consciente de ello o no. Esto depende de la fuerza de la intención con la que impulsaste el cuerpo del sueño, de tu poder amoroso y de la cualidad de la sustancia ya creada.

Para liberar la energía confinada puedes hacer una recapitulación de tus sueños, ideas y sensaciones creativas olvidadas y abandonadas. Puedes revisarlas y decidir si quieres plasmarlas o no. Conduce a tus sueños hacia su manifestación si es lo que eliges y en caso contrario envía de vuelta la energía sustancial de ese cuerpo de sueño a la Fuente Creadora Universal, cerrando el proceso con amor, compasión y poder.

Mediante la danza, la meditación o cualquier forma de arte, puedes transformar la energía que pierdes en sostener un sueño aplazado, abandonado o que duerme de más en algo constructivo. En el universo todo se recicla. Todo es útil. Tu campo energético se verá libre y tu energía incrementará. Y ese hijo-sueño podrá ser liberado también y seguir su camino hacia otro modo de manifestación.

Sueños egoístas.

Soñar es un acto de magia creativa. Ha habido un impulso proveniente del misterio que se ha hecho sensación, idea e intención que busca manifestarse.

En mis talleres y consultas veo muchas veces adheridos al cuerpo físico y energético de la persona sueños perdidos, sueños rotos que implican proyecciones sobre otras personas y sueños inacabados en relación a lo que queremos para nuestra vida. Al no habitarlos ni responsabilizarnos de ellos por largo tiempo, permanecen en el sistema como si fuesen una especie de abortos.

Como he dicho antes, estas sustancias toman nuestra energía para poder mantenerse en su estado inacabado y esperan a que se haga algo con ellos, pues esa era la intención original y no han recibido una dirección distinta.

A veces los deseos del ego se apoderan del impulso creativo y lo separan de la naturaleza amorosa consciente. Entonces nuestro cuerpo del sueño puede convertirse en una pesadilla manipuladora y codependiente en nuestras relaciones.

El amor falso se utiliza para retorcer la realidad en interés propio. El otro se convierte en un “objeto” donde proyectar los sueños que nos corresponde tejer y vivir por nosotros mismos. Por ejemplo, exigimos a las personas que se queden a nuestro lado porque eso está programado en nuestro sueño, o ser una especie de nido al que poder regresar siempre tras nuestros vuelos de libertad.

Así, exigimos a nuestras relaciones que manifiesten el sueño de amor y/o libertad por nosotros, que jueguen un rol en ellos que nos ofrezca la seguridad que anhelamos y asegure nuestra supervivencia, y que respeten un acuerdo que nunca firmaron. Este comportamiento proviene a menudo de heridas muy crueles durante la primera infancia y está en nuestra mano trabajar para sanarlas.

Las personas con una esencia femenina muy fuerte suelen proyectar este tipo de sueño retorcido en asuntos de amor. Las de esencia masculina fuerte, en asuntos relacionados con la libertad y el poder. Así, unos y otros evitamos establecer relaciones independientes, amorosas y libres.

El amor deja libre. El amor propio te hace libre y contigo a todos tus sueños y relaciones instintivas, amorosas, conscientes. Si los demás participan de nuestra propuesta, bien. Si no, pues seguimos creando en el cambio.

Sin embargo, los valores sociales apuntan hacia el miedo a no sobrevivir, a anteponer nuestras necesidades al bien planetario y colectivo, y a la manipulación en el nombre del amor y la libertad para asegurar nuestra supervivencia. Así nacen los celos, la envidia, la posesividad, la gratificación, la competitividad, y la separación del otro. Así se rompen los buenos sueños que permiten la evolución de un conjunto, un bien común, una gran medicina.

Tal vez nuestros sueños estén creando vida y libertad o estén interfiriendo, robando energía o utilizando a los otros para adquirir su sustancia. Quizás estás enredado en un sueño manipulador de otro. En cualquier caso mira a ver de qué manera estás sosteniendo la situación y suéltate. Comunícaselo de corazón a la otra persona para que sea consciente de su juego. Libérale y libera las fibras de ti que están siendo manipuladas.

Podemos liberarnos siendo conscientes de cómo hacemos esto y en qué situaciones aparece esta propuesta condicionada por el ego. Podemos soltar a todos los enredados en la trama reconociendo nuestra manipulación. Sana mucho abrirnos, pedir perdón y saber perdonarnos a nosotros mismos, tomando responsabilidad a continuación de nuestro camino. El Dios-Diosa abre eternamente su manto para envolvernos con amor protector en nuestro aprendizaje.

Sueños Medicina en el arte.

Según el diccionario R.A.E, plasmar es “moldear una materia para darle una forma determinada”. En el plano del ser humano hablamos de plasmar ideas, sueños, imágenes… la sustancia invisible de un sueño.

Para mi, el arte es la manifestación creadora del movimiento del espíritu en los múltiples planos dimensionales. En el plano material, esta realización es simple. Cogemos algo intangible que proviene del misterio y utilizamos las herramientas de las que disponemos, por ejemplo: pinceles, el cuerpo, materiales para modelar o esculpir, la voz, sabores, notas musicales, aromas, y plasmamos aproximadamente lo que sentimos, oimos, vemos, degustamos, tocamos y olemos.

Los buenos artistas dicen que expresan algo “que ya está ahí”, el espíritu de algo que ya se está moviendo en la materia siguiendo una intención. Desde una mirada limpia como la de un niño, algo aparece hasta que se completa y termina. Nace como una misteriosa inspiración y va tomando cuerpo y forma hasta que sentimos que “ya está”. Si seguimos las leyes naturales, estos sueños plasmados encuentran equilibrio y permanecen en pie danzando su mensaje de forma más o menos efímera.

En el viaje de una idea o un sueño hacia la materia, algo se gana y algo se pierde. Pero si dejamos fluir los alientos y ser instrumentos del espíritu creativo, el resultado final será perfecto, más allá de los juicios estéticos y los condicionamientos exteriores o interiores.

En el proceso creativo es bueno escuchar, dejar espacios, dejar hacer, escuchar, hacer, dejar descansar, escuchar, tirar, olfatear, retomar, probar, escuchar, rectificar, acunar, escuchar, abrir, abrir, abrir y amar. El proceso creativo nos permite enamorarnos del milagro que sucede solo, maravillarnos del proceso que nos habita y seguirlo con atención amorosa hacia su final, hacia la condensación de la perla alquímica que será medicina para quienes lo presencien, lo degusten, lo huelan, lo vean, lo escuchen, lo toquen.

Desde el arte podemos integrar nuestros sueños medicina, entender profundamente sus mensajes y ofrecerlos al mundo. Los aborígenes australianos pintan sueños mágicos que plasman patrones universales, flujos de energía, poderes invisibles que ofrecen información para el equilibrio natural. Los indios navajo hacen rituales de sanación mediante el arte efímero de las pinturas de arena. Los lamas meditan plasmando mandalas que luego deshacen para que la energía siga su curso.

Un sueño-medicina lleva la cura hacia un problema concreto o a una respuesta que el individuo o el colectivo necesitan para seguir la naturaleza equilibradamente y evolucionar hacia la realización de una consciencia despierta. Mi servicio para los bebés y los niños se está manifestando en la creación de escudos protectores de sus sueños. Esto funciona. Para mi, proteger los sueños de las generaciones que vienen porta una información importante. Pero eso es otra historia que os contaré en otro momento.

En la fotografía se refleja un Ser del Fuego, guardián de los sueños, como lo son lagartos, dragones y salamandras para algunas tribus nativas.

Te deseo sueños que creen amor y paz para tu alma, que te permitan danzar en radiantes espirales con tus seres queridos, cogiendo sus manos para compartir y dejándolas después libres para que puedan crear y volar en sus propios sueños. Desde un solo corazón te sueño y me sueño amados y libres, te sueño y me sueño amor que libera en el gozo, dejando evolucionar la vida con equilibrio. Felices sueños. Aho.

Texto y fotografía: © Teresa Rodríguez. Todos los derechos reservados.

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