SACERDOTISA

Christian Shloe3

He hecho una alianza con el misterio.
En el mundo material sólo veo su manifestación.
Palpito con toda la materia.
Bajo mis pies, todo el planeta se estremece.
Vibro al compás del universo.
Vivo en el mundo de la energía divina.
La energía de toda la creación viene a mí.

Cuando contemplo mi propia carne, o la madera, o la piedra, descubro en ella la presencia del Creador. Cada matiz, cada tejido, cada variación de la realidad es una de sus apariencias manifestándose en Su infinita variedad.

Os ofrezco que os reunáis conmigo en lo que hay de divino en vosotros. Salid del sufrimiento, pues es impuro, y la impureza es una ilusión, así como la culpabilidad. ¡Aceptad el esplendor virginal de vuestro ser! En los seres humanos hay un centro intacto.

Comprended que nada es vuestro, que no poseéis ese cuerpo, esos deseos, esas emociones, esos pensamientos. Todo eso es de Él, del desconocido eterno e infinito que os habita. Daos a Él. Recibidlo.

Soy despiadada, exijo que hagáis esta labor y que abandonéis, para uniros a mi, todo lo que no es digno de convertirse en el cáliz donde la divinidad pueda alojarse. Soy como esos templos en los que se practica el exorcismo, en los que hay que descalzarse para entrar, en los que se purifica el aire con incienso, en los que se lava a los creyentes con agua bendita.

En unión con la potencia que percibo en todo, mis debilidades y mis dudas se desvanecen. Habito mi cuerpo como un lugar sagrado, puedo en cada instante darle el lugar que me corresponde. Estoy inmersa en mi obra y nadie me desvía de ella. Nadie puede tomarme o sujetarme con sus sentimientos, sus deseos, sus proyecciones mentales. No se me distrae. Nadie puede desviarme de lo que quiero. Yo misma no quiero nada, obedezco a la Voluntad divina.

No poseo ningún secreto, pues estoy vacía. Me doy a Dios, el único secreto.

La vía del Tarot. Alejandro Jodorowsky y Marianne Costa.

Fotografía: Christian Shloe.